Ser hogar en tiempos del capitalismo

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Entre rentas imposibles y mudanzas forzadas, buscar un lugar para habitar también es una forma de resistencia. Cada casa que dejamos guarda las huellas de quienes fuimos, y cada nueva búsqueda nos enfrenta a una ciudad que parece olvidar para quién se construye. Habitar, hoy, es un acto político.

Eso de vivir en La Condesa

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No sé si en la mente de mi mamá, quedarse en Ecatepec era resignarse a estar igual de jodido, pero cuando cumplí 16 nos llevó a vivir a Querétaro. No quería que mi hermana tuviera algo que ver con mis amigos fans de Led Zeppelin, Metallica, Alesana, From First to Last, de pantalones entubados, cabello largo o fleco y delineador.

Coleccionar el tiempo ¿Cómo nos contamos historias?

Construir la memoria implica escombrar entre estos vestigios que quedan para nuestro entendimiento del pasado a través de los objetos. En las colecciones se esconden narrativas de múltiple aproximación interpretativa. Cuando hablamos de museos hablamos de historia, de recintos que preservan nuestra historia. Pero… ¿qué es lo que merece ser preservado?

El exceso de razón produce monstruos

Todo narrador de ficción histórica se ve confrontado por la falta de material documental. ¿Qué herramientas usar para llenar los vacíos? Complementar e intervenir la historia con su propia creatividad se presenta como un recurso para continuarla, para seguir ahí donde la realidad se estanca. Todas las evidencias históricas dejan una forma, un rastro.

Conversación con Corina

La protagonista desciende día con día hasta el último piso del edificio donde trabaja, refugiándose en esa oficina oscura y solitaria debido a su personalidad callada e introspectiva. La mazmorra menos glamurosa dentro del palacio que constituye la mítica figura del editor, ¿cierto?

¿Qué es la escritura del yo?

Desde la escritura como confesión hasta el autorretrato como huella, este texto se adentra en las fisuras del recuerdo y en el poder transformador de ponerle palabras al pasado. La escritura del yo no busca certezas, sino sentido. No se pregunta si es verdad lo que se cuenta, sino si es posible transformar lo vivido en algo que otros puedan habitar. Porque escribir desde el yo es también imaginar que no estamos solos.